TAPACHULA, México, ene. 19, 2004.- En la caseta de revisión Viva México, a ocho kilómetros de Tapachula, Chiapas, agentes de la Policía Fiscal Federal escucharon los gritos de auxilio de los inmigrantes centroamericanos que viajaban a bordo de un tráiler. Lograron rescatar y darle atención médica a un total de 62 centroamericanos que viajaban dentro de la caja de un tráiler con destino a Puebla.
Al momento de ser encontrados, los inmigrantes estaban desesperados, les faltaba el oxigeno; con una hacha que portaba uno de ellos rompieron la caja del tráiler e hicieron cinco huecos para que les entrara oxigeno.
Cada uno pagó tres mil dólares para ser llevados a los Estados Unidos.
Eduardo Aguilar, primer inspector de Inspección Fiscal y Aduanera, informó que algunos de ellos, al momento de ser rescatados mostraban signos de deshidratación y desmayo.
El conductor del tráiler, Alberto Díaz Jaime, del Distrito Federal, fue detenido y remitido a la Procuraduría General de la República (PGR), mientras los 63 centroamericanos fueron entregados a migración para su deportación.