CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 20, 2004.- Tres alpinistas se quedaron atrapados en el Iztlacíhuatl, a cuatro mil 600 metros de altura, en medio de la nieve, entre los pliegues de la mujer dormida. Decenas de socorristas emprendieron la búsqueda, cuando no regresaban.
Este martes fueron rescatados los alpinistas; uno de ellos estuvo a punto de morir cuando escalaba las paredes del Iztlacíhuatl, César García Jaramillo.
Él se accidentó ayer por la tarde cuando se encontraba a cuatro mil 600 metros de altura en compañía de dos compañeros más.
“Sufrió una caída aproximada de 200 metros rodando”, aseguró Fernando Paez, de la Cruz Roja de Amecameca.
Esto le ocasionó fracturas múltiples en un brazo, costillas y heridas en la cabeza y el tórax.
Después de ocho horas de búsqueda, los socorristas encontraron al lesionado y dos de sus compañeros que se quedaron a cuidarlo en la montaña.
Los alpinistas se encontraban a la altura del cuello del Iztlacíhuatl cuando fueron rescatados por miembros del Socorro Alpino y la Cruz Roja Mexicana.
Las labores de rescate se hicieron más difíciles debido a la nieve y el mal estado de los caminos.
“Por la capa gruesa que había en la nieve, la ambulancia se me coleaba, me aventaba a barrancas de Amecameca. Para llegar hicimos tres horas y para estar con el lesionado hicimos dos horas y media caminando”, afirmó Samuel Sánchez, rescatista de la Cruz Roja.
Sus compañeros aseguran que había buen tiempo para la escalada y descartan alguna negligencia como motivo del accidente.