LOS ÁNGELES, Estados Unidos, ene. 21, 2004.- En un hecho sin precedentes, el Gobierno Federal mexicano y cuatro gobernadores de cuatro estados de ese país escucharon y discutieron demandas prioritarias de comunidades de mexicanos en el exterior radicados en esta ciudad. En una reunión de casi cuatro horas, celebrada en el consulado de México en Los Ángeles, mexicanos fueron escuchados por el subsecretario de Gobernación, Armando Salinas, así como los gobernadores de Jalisco, Oaxaca, Guanajuato y Michoacán.
Uno de los temas más tratados fue la propuesta del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien este martes insistió en su mensaje a la nación sobre la creación de un nuevo programa de trabajadores temporales para millones de indocumentados en este país.
"El hecho de que Bush haya retomado el asunto de migración nos pone de acuerdo a todos, al gobierno de la República y a gobiernos estatales en que se requiere hacer una labor conjunta", dijo el subsecretario de Población y Asuntos Migratorios, Armando Salinas.
"Es necesario que empecemos todos a hablar en primera persona en torno a este asunto, porque es importante construir una nueva etapa en donde tenemos que estar muy cerca el Gobierno Federal y los gobiernos estatales, a través de un esfuerzo coordinado", resaltó.
En el encuentro, que terminó después de la medianoche, Salinas manifestó que el gobierno mexicano ha insistido con Estados Unidos en un acuerdo que permita una migración transparente, legal, segura y ordenada y –dijo- es momento de la unidad para avanzar en ese sentido.
"Por eso, luego de que el presidente Bush ha revivido el tema, es necesario entender que el tema tiene dos instancias: por un lado el pueblo y el Congreso de Estados Unidos, y por otro, la deliberación que deberán tener comunidades mexicanas en este país", explicó.
Los gobernadores consideraron que éste podría ser el primer paso para lograr el gran acuerdo migratorio con Estados Unidos, y aunque con diversas opiniones calificaron como positiva pero insuficiente la propuesta del presidente Bush.
"Este es un momento histórico por la forma como nos hemos reunido gobernadores de distintos partidos en la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago)”, expresó el gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña.
"Es importante que el tema suba a la mesa y se retome esa discusión, abandonada desde el 11 de septiembre del 2001, pero también lo es avanzar en lo fundamental, como el que los mexicanos puedan ir y venir de un país a otro y ya nunca más a escondidas", agregó.
Tras escuchar junto con sus homólogos más de una decena de temas prioritarios de organizaciones comunitarias, Ramírez Acuña dijo que los gobernadores se comprometerán a llevar a la Conago una demanda a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Esto para que agilice trámites de donaciones de mexicanos en el exterior.
“De igual forma, exigiremos a Hacienda que se comprometa a resolver el asunto de los braceros mexicanos, a quienes no se les han reembolsado miles de dólares que les fueron retenidos en las décadas de los años 40 y 50, cuando trabajaron en Estados Unidos”, abundó.
El gobernador de Oaxaca, José Murat, consideró que a fin de resolver el asunto migratorio, se tendrá que construir un acuerdo con voluntad política entre el gobierno de Estados Unidos y el de México.
"No estoy de acuerdo con la propuesta de Bush, porque para mí me parece insuficiente y limitada y no llega al origen de las cosas y coincido con otras voces en el sentido de que se requiere una reforma más amplia", remarcó.
"Pero debemos actuar con inteligencia y comprender que debemos mirar al futuro y a partir de la propuesta Bush podamos construir una propuesta rica que nos lleve a más, pero eso lo podremos hacer sólo con talento e imaginación", añadió.
Por su parte, el gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, rechazó que deba ser llamada una amnistía.
"Porque ese término se da a quien cometió un delito y sólo debería ser llamada una regularización migratoria", explicó.
"Lo importante de este acuerdo es que debe partir de un reconocimiento de la realidad de la gente que ya esta aquí en territorio estadounidense", mencionó.
Los gobernadores coincidieron en que durante la reunión de la Conago del próximo jueves llevarán a Mexicali, Baja California, el sentir de los mexicanos de que se cumpla el compromiso de que los paisanos en el exterior puedan votar y ser votados en las elecciones del 2006.
Asimismo, los gobernadores junto con el de Guanajuato, Juan Carlos Romero -quien abandonó la reunión para retornar a su estado- integran una comisión plural de gobernadores que realizó reuniones con organizaciones de mexicanos en Chicago y Dallas.
Al inicio de la reunión, tras hacer uso de la palabra, Romero Hicks aseguró que todos los gobiernos estatales en México reconocen estar comprometidos con una deuda socialmente incumplida con los inmigrantes. En ésta, líderes de clubes y federaciones, así como integrantes del Instituto de Mexicanos en el Exterior, hicieron llegar propuestas sobre temas como envío de remesas, salud, educación, voto en el exterior, repatriación de cadáveres y licencias de conducir a indocumentados.