CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 23, 2004.- María Félix murió el ocho de abril del 2002. Ahora que están por cumplirse dos años de la muerte de la actriz, familiares de ella y de su hijo Enrique Álvarez Félix siguen disputándose la herencia que dejó a dos de sus empleados. Al darse la noticia de que la actriz otorgó gran parte de esa herencia a los empleados, su hermano Benjamín Félix, inició una demanda civil exigiendo la nulidad del testamento. De tal forma que todo este tiempo se ha ido entre juicios.
“Por considerar que no lo había otorgado, que ella no lo había firmado y que estaba mal otorgado, planteó un juicio de nulidad de testamento ante el juzgado 22 de lo civil de la Ciudad de México”, explicó Javier Mondragón, abogado albacea de María Félix.
Luis Martínez de Anda, empleado de confianza de María Félix, Javier Téllez Pulido ex-secretario particular de Enrique Álvarez Félix, el albacea Javier Mondragón y el notario público Mario Rea, fueron demandados.
“La juez 22 declaró infundada la demanda. Consideró procedentes las defensas y excepciones de los demandados que son el notario 135 del Distrito Federal, los herederos y yo como albacea”, comentó Mondragón.
La Juez Carmen Bremauntz consideró que Benjamín Félix no tiene legitimación para demandar el juicio.
El interesado aún puede apelar la decisión. Pero a esta demanda se suma otra en curso. Los medios hermanos de Enrique Álvarez Félix, único hijo de la actriz, iniciaron una demanda al considerar que tienen derecho sobre el patrimonio que dejo éste antes de morir.
“No tienen razón desafortunadamente para sus intereses. Una vez que murió Enrique, su patrimonio pasó a formar parte del patrimonio de María; cuando muere María eso no regresa a los otros familiares de Enrique”, aseguró el albacea de María Félix.
El albacea Javier Mondragón, informó que continúan los trabajos para buscar un espacio donde se puedan exhibir las obras de arte y alhajas de la Doña.