CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 25, 2004.- Decenas de capitalinos se dieron cita en el Barrio Chino de la antigua calle de Dolores en el centro de la Ciudad de México, para festejar el Año Nuevo chino. “Antes del día último limpiamos todas las casas, pagamos todas las deudas y guardamos los cuchillos, todo lo filoso", señala Gavina Chiu, restaurantera china.
Las tiendas estuvieron abarrotadas de compradores y admiradores de las artesanías chinas, la mayoría en colores rojo y dorado para atraer a la buena suerte.
El Barrio Chino celebra así su nuevo año lunar, en número 4 mil 701.
"Y hacemos mucha, mucha comida y brindamos con vino de arroz", agrega Gavina Chiu.
Durante esta celebración, no debieron faltar a la mesa los nueve platillos especiales como el pato laqueado y el lechón, los cuales se preparan con mucha anticipación.
La comunidad china honra así a los antepasados de cada familia china, no importando que algunos miembros estén lejos.
"Por eso tenemos un altar, ofrecemos un saludo en la calle, con una copita de vino y estamos reunidos aunque sea con el corazón", agrega Gavina Chiu.
El tercer día de la celebración del Año Nuevo chino, los dragones y los leones siguieron bailando, la fuerza del dragón es para que nunca falte el agua y haya prosperidad.
"El león es para espantar a los malos espíritus, por eso se avientan cohetes para ahuyentar a las malas vibras", puntualiza la restaurantera Chiu.
Y es que por la semejanza entre el mono y el hombre, el zodíaco chino pronostica mejores augurios que el año pasado, cuando fue el tiempo de la cabra.
"Este aninmal es muy astuto, muy humano y creo que nos va a ir mejor este año", finaliza Gavina Chiu.