HERMOSILLO, México, ene. 26, 2004.- Aumentó a 28 el número de delfines que murieron en la bahía San Jorge, en Caborca, Sonora. Alrededor de 100 delfines quedaron varados en la arena por causas aún desconocidas. Los pescadores lamentan la muerte de los delfines, pero aseguran que pudo evitarse si la ayuda hubiera llegado más rápido.
Cosme Cortés, uno de los pescadores que presenció este acontecimiento, dijo que al llegar al sitio de trabajo donde obtienen el ostión, observaron que había nueve delfines varados en la arena y solo uno de ellos muerto, por lo que procedieron a ayudarlos y jalarlos aguas adentro.
El Noticiero regresó al lugar de la mortandad en la costa norte de Sonora en el Mar de Cortés.
En la opinión de los pescadores de esta comunidad, los 28 delfines que murieron en la playa San Jorge, hubieran sido salvados de haber llegado oportunamente la ayuda de las autoridades.
Según los pescadores, alrededor de las 10:00 de la mañana, se vio una mancha de al menos 100 delfines en la orilla del estero.
“Se miraba una mancha grandísima, se miraba una mancha grande de delfines”, aseguró el pescador Cosme Cortés.
Los pescadores que conocen bien el comportamiento de los delfines, creen que quizá el líder de los delfines haya muerto y que los demás pretendían ayudarlo.
"Uno de ellos se murió y echamos ocho, y ese posiblemente haya sido el líder, se haya muerto el líder”, dijo el pescador.
Una vez que los delfines fueron puestos a salvo o lograron regresar a altamar, los propios pescadores y unos visitantes extranjeros procedieron a sepultar los 28 delfines para evitar que contaminaran el lugar.
Armando Araiza, coordinador de Protección Civil en Caborca, aseguró que el aviso se dio oportunamente a todas las dependencias oficiales.
"Nosotros por distancia, que es aproximadamente de dos horas, llegamos alrededor de las 12:30 de la noche”, agregó Araiza.