NUEVA YORK, Estados Unidos, ene. 30, 2004.- México dejará de perder competitividad sólo si aplica reformas internas que le permitan aprovechar mejor el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN), que lo vincula con Estados Unidos y Canadá, dijo el viernes el ex presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari. Salinas también elogió la reciente propuesta del presidente George W. Bush para crear un programa de residencia temporal para trabajadores inmigrantes.
El ex mandatario consideró que México necesita entre otras cosas fortalecer su sector interno, no sólo de cara al TLCAN, sino para "estar en la mejor posición posible cuando la recesión económica mundial desaparezca más adelante".
El déficit estadounidense, los miembros de la Unión Europea que constantemente incumplen las metas fiscales comunitarias y el gran superávit comercial chino "son factores que no sabemos cómo podrán afectarnos. Tenemos que estar preparados", dijo el ex mandatario durante una conferencia sobre el TLC.
Para aprovechar los próximos 10 años del tratado, "los mexicanos tenemos que recobrar la fe en las reformas internas fundamentales. Necesitamos un cambio de mentalidad".
Salinas señaló que son numerosas las reformas que México necesita, pero destacó a la educativa como "vital", porque "mejora la distribución de la riqueza".
El TLCAN entró en vigencia el primero de enero de 1994, cuando los tres países norteamericanos comenzaron a reducir gradualmente las cuotas arancelarias entre sí.
Salinas reconoció que el primer decenio del TLCAN no vino acompañado de una gran celebración, pero consideró que "en tiempos de recesión nadie está contento".
El ex mandatario recordó que hay círculos en México que le achacan al TLCAN el deterioro del sector agrícola nacional. "Pero es un problema de percepciones. El mercado del maíz y de frijoles estará protegido hasta el 2009, pero la gente sigue culpando al TLC".
Por otra parte, Salinas alabó la reciente propuesta migratoria de Bush y la calificó de "valiente".
"Es muy audaz hacer tal planteamiento sin que haya terminado la recesión y en un año electoral", dijo.
"Si hay libre tráfico de bienes, es inevitable el libre tráfico de personas. Debemos apoyar la propuesta. Es un paso adelante", agregó.
Al preguntarle cuál escenario electoral estadounidense le favorecería más a México, Salinas respondió que "gane quien gane, percibo dos puntos positivos: que las posturas anti-TLC no garantizan votos, y que el tema migratorio está más articulado".
En cuanto a la aparente ola populista que avanza en América del Sur, Salinas comentó que al "populismo no se le puede responder con recetas".
"Los defensores del libre mercado debemos argumentar con fuerza que la única forma de distribuir el bienestar entre la población es con más libre mercado", indicó.
"Es cierto que el libre mercado beneficia a las corporaciones, pero también los empleados de esas corporaciones reciben mejores sueldos. El libre mercado nos beneficia a todos", remató.