CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 30, 2004.- Este viernes ‘El Noticiero’ tuvo acceso a la zona más segura del Reclusorio Norte, el ‘Dormitorio Uno’. En una celda donde se aprecia un garrafón de agua permanece aislado del resto de la población Javier Torres Félix, alias el JT, hombre al que las autoridades de Estados Unidos solicitan, vía extradición, para juzgarlo por su presunta participación en el tráfico de cocaína.
“Desde la llegada de Javier Torres fue enviado de inmediato a un módulo que tenemos considerado como de máxima seguridad, que está implementado con cámaras, las únicas chapas de entrada a cada una de las zonas y a cada una de las estancias también son electrónicas”, comentó Marcela Briceño, Directora del Reclusorio Norte.
La llave del candado de su celda sólo la tiene el jefe de seguridad del reclusorio. Este hombre determina los momentos en que puede salir a llamar por teléfono o caminar por el pasillo.
Como cualquier otro interno, el JT tiene derecho a recibir la visita de sus familiares y abogados.
Su permanencia en el Reclusorio Norte es cuestionada, su perfil criminológico es una razón, pero no es la única, la directora del penal asegura que es un Penal de mediana seguridad.
El JT está acusado en México de delincuencia organizada, portación ilegal de arma de fuego y homicidio en contra de un cabo de infantería que participó en su captura.
A más tardar el próximo lunes será definida su situación jurídica. Este viernes el dispositivo de seguridad dentro y fuera del reclusorio norte volvió a la normalidad, luego del intento de fuga registrado en el Reclusorio Oriente.