CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 02, 2004.- El grupo Provida acusó a las autoridades de la Secretaría de Salud (Ssa) y a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de mentir sobre la anticoncepción de emergencia. Rocío Gálvez, presidenta del Comité Nacional Provida, reiteró que han solicitado que se corrija la norma y se eliminen los hormonales que son abortivos, “que se conozca la verdad de sus efectos en relación con la vida de estos beben recién concebidos (...) esto no va a quedar así, estamos estudiando las acciones jurídicas que vamos a hacer”.
En conferencia de prensa, la presidenta de Provida insistió que las pastillas anticonceptiva de emergencia evitan la implantación del óvulo fecundado al útero.
La Organización Mundial de la Salud define como embarazo el momento en que se produce la implantación.
Sin embargo, para la representante de Provida, “el ser humano comienza su existencia en el momento de a concepción, por eso de que la OMS defina el embarazo hasta la implantación no es una definición científica, sino arbitraria y de conveniencia”.
Gálvez también se pronunció por restringir la venta, sin receta, de la anticoncepción de emergencia.