CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 02, 2004.- El diputado federal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) por Veracruz, Mario Zepahua, reitera: "Yo sí estuve secuestrado". Califica como una mentira y una infamia, que sólo ha causado daño moral a su familia, la carta anónima difundida el pasado viernes donde se pone en tela de juicio el secuestro del que fue el pasado 11 de junio del año pasado.
"Pero verdaderamente sí estuve secuestrado, Dios es testigo de que lo estuve, yo no hubiera, o sea no me hubiera prestado a una situación de esas", afirma el legislador priísta.
El diputado veracruzano dice desconocer el lugar donde lo tenían y rechaza la afirmación del escrito hecho a máquina que asegura que él estuvo cautivo en una de sus propiedades de la Ciudad de México.
"Aquí en México no tenemos propiedad, nunca hemos tenido una sola propiedad", señala Zepahua.p> Este lunes acudió al Registro Público de la Propiedad para certificar que no tiene inmueble alguno en la capital.
A diferencia de lo que dice la carta, el ganador de la diputación federal del distrito 18 de Zongolica, Veracruz, dijo que siempre estuvo a la cabeza de las encuestas, por lo que no es cierto que su secuestro fuera con la intención de ganar la diputación.
"Había una gran diferencia en cuanto a puntos, en cuanto al posicionamiento como candidato del partido", afirma.
En en otra parte la carta se agrega que por la diputación obtuvo la concesión de unas peseras en la sierra de Zongolica por parte del gobierno del estado.
"Efectivamente hay unas camionetas, que se compraron hace más de un año a través de un arrendamiento financiero a 36 meses; esos vehículos no tienen ni concesión nueva, son sustitución por otros vehículos, en el gobierno de Miguel Alemán no he recibido una sola concesión", agrega.
En entrevista Mario Zepahua considera que la carta anónima no fue escrita por las mismas personas que lo secuestraron.
"Creo y estoy seguro que de la gente que me secuestró no es esa carta, de veras, yo lo siento y lo presiento; mi familia también así lo siente, el contacto y el trato que tuvo toda esa gente con mi familia fue muy profesional y esa carta es todo lo contrario", dice.
Y ante la amenaza escrita de que ahora sí sería secuestrado, el legislador dice no temer:
"La verdad es que no, yo le he dicho, yo salí fortalecido internamente con una gran fe, una confianza y una gran esperanza interna, la que viví todos esos días", menciona.
Por lo pronto, Mario Zepahua continúa con su labor como diputado en el Palacio Legislativo de San Lázaro.