NUEVO LEÓN, México, feb. 3, 2004.- Con la muerte de Óscar Eduardo Guerrero Silva, alias "el Winie Poo", un lugartaniente de alta jeraquía en la peligrosa banda de "los zetas", se puso al descubierto que más miembros de esa organización tendrían su residencia en Monterrey. El sicario fue encontrado muerto en una casa ubicada en la calle Avenida del Río de la colonia Riveras del Río, en Guadalupe Nuevo León.
En la sien tenía un impacto de arma de grueso calibre y hasta el momento su muerte es manejada como sucidio, aunque todo está aún bajo investigación.
El pasado 13 de marzo del 2003, en medio de una balacera, fue capturado el capo Osiel Cárdenas Guillén.
Los informes de inteligencia señalan que desde ese día, su brazo operativo autollamado "los zetas" comenzó a operar por su cuenta y en su afán de huir de la persecución policiaca, muchos se habrían instalado en zonas de Monterrey y su área metropolitana.
La fuente señala que en Monterrey, "los zetas" evitan viajar en convoy, para pasar desapercibidos y en su lugar utilizan automóviles de manera individual.
Y precisamente uno de ellos era Guerrero Silva, quien ahora apareció muerto. Según la Procuraduría General de la República (PGR), en el organigrama de la mafia lo colocaban como una narco de segundo nivel y estaba implicado en una serie de ejecuciones y secuestros, además se presume que estuvo en el tiroteo e intento de fuga del líder del cártel del Golfo, Osiel Cárdenas.
Su cadáver permanece custodiado por elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI), en el servicio médico forense del Hospital Universitario, ya que testigos aseguraron que un grupo de narcos llegó a corrobarar su identidad antes de que la autoridad llegara.