CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 04, 2004.- Los miembros de la Alianza Democrática de Jubilados y Pensionados de Oriente manifestaron su inconformidad emprendiendo una marcha que inició desde el Monumento de la Revolución hasta las oficinas de la Secretaría de Hacienda ubicadas en la avenida Hidalgo. Mercedes Reynosa tiene 77 años y está jubilada, durante 30 años se dedicó a preparar desayunos para niños pobres; ahora con las fuerzas que le quedan hace lo que puede para sobrevivir, porque su pensión no le alcanza.
Aseguró que ya está grande, "ya no puedo hacer cosas, nomas tejer, hago cositas así para vender, que zapatitos para bebe, que bufanditas, gorritos y mi pensión que me dan que es tan poco que no alcanza, me dan 1,500”.
En junio, Ignacio Lozano cumplirá 70 años, es jubilado y cobra 1,500 pesos de pensión al mes, ya no puede trabajar, está enfermo y tiene que mantener a su esposa y a su hijo que tiene dificultades físicas.
“Tenemos tantas necesidades, el ISSSTE no tiene medicinas, estamos enfermos, yo tengo cuatro meses de haber ido al ISSSTE a tratar lo de mi columna, dijeron 'mejor muerase porque a usted ya no lo podemos operar, porque si se opera se va a morir'”, afirmó Ignacio.
Al igual que Ignacio y Mercedes, decenas de adultos se reunieron afuera del edificio del ISSSTE para exigir vales de despensa y el aumento a sus pensiones.
Abelardo Rodríguez Pérez, de la Alianza Nacional Democrática de Pensionados y Jubilados, comentó que “es una groseria del gobierno federal y de Hacienda lo que está haciendo con los jubilados el día de hoy”.
Una comisión de adultos mayores fue recibida para escuchar y analizar sus demandas.