CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 6, 2004.- El Gobierno del Distrito Federal incrementó sus operativos para impedir que delincuentes sigan operando desde el interior de las cárceles. Martí Batres, subsecretario de Gobierno, informó que este jueves, día de visita, funcionarios de alto nivel de los reclusorios, incluidos los directores, estuvieron presentes en la supervisión de las aduanas. Como resultado, en el reclusorio oriente decomisaron dos teléfonos celulares que iban a ser introducidos y detectaron a dos mujeres que pretendían entrar con droga.
En el reclusorio norte, aseguraron otros dos celulares, una cámara de video y un reproductor de discos compactos.
"Estamos reforzando medidas de seguridad. Como se está deteniendo a más delincuentes, entones esto quiere decir que hay que vigilarlos bien”, señaló Batres Guadarrama.
Aseguró que no ha habido alteración del ambiente entre los reos por las revisiones más estrictas aplicadas a quienes los visitan.
"No tenemos registro de ningún problema, pero vamos a estar vigilantes al respecto precisamente, se trata de que haya la mayor seguridad", agregó.
Por otro lado, Martí Batres dijo que "van bien" las pláticas con la Secretaría de Seguridad Pública Federal, para discutir el traslado de reos peligrosos a penales de alta seguridad, reos detenidos por delitos del fuero federal.
"Cada caso que hay lo vamos a presentar muy bien, para evitar cualquier problema jurídico, pero encontramos una buena disposición del Gobierno a la solicitud formal que se planteó y luego en el contacto directo con ellos", precisó.
Insistió en no dar nombres de reclusos, por razones de seguridad.