CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 11, 2004.- Peregrinos de Puebla y Veracruz vienen a visitar a la virgen de Guadalupe, algunos llevan hasta ocho días viajando.
La peregrinación a caballo hacia la Basílica de Guadalupe es ya una tradición que muchos esperan.
Llegan agradecidos de no haber sufrido ningún percance grave.
Su recorrido termina en un terreno vecino a la Basílica, los caballos esperan ahí para ser transportados de regreso, la visita a la morenita del Tepeyac es exclusivamente para los jinetes.
Uno de los peregrinos explica que “los caballos no pueden entrar porque se patinan, es peligroso".
Espuelas, sombrero y estandarte en mano, este grupo concluye su viaje seguro de que el próximo año estará de regreso.
La visita de peregrinos a la Basílica de Guadalupe es constante, unos vienen en bicicleta o caminando, algunos traen música y otros flores, es una cuestión de gustos y de tradición.