CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 13, 2004.- La noche del pasado jueves, dos fotógrafos obtenían imágenes del futbolista Cuauhtémoc Blanco, cuando cenaba con Galilea Montijo, en un restaurante de la calle de Masaryk, en la colonia Polanco. La presencia de los reporteros gráficos molestó al deportista. Junto con dos supuestos escoltas, comenzó a golpearlos. En la agresión, el equipo fotográfico resultó dañado.
Este viernes, Arturo Quintero y Humberto Servín decidieron retirar los cargos que había contra el futbolista y sus acompañantes.
"En principio se le tendría que llamar a declarar pero me informan que ya hay un intento de conciliación o perdón", dijo el procurador del Distrito Federal, Bernardo Bátiz.
El procurador del Distrito Federal dijo que las heridas que sufrieron los comunicadores, fueron calificadas como de primer grado y tardan en sanar menos de 15 días.
"Fueron lesiones menores, es un pleito de menor importancia", afirmó Bernardo Bátiz.
La averiguación previa por lesiones calificadas y daño en propiedad ajena, quedó archivada, en la delegación Miguel Hidalgo.
José Ceja y Agustín Granados, supuestos escoltas del futbolista, obtuvieron su libertad.
El Ministerio Público esperó más de 8 horas para que se les pasara los efectos del alcohol, y pudieran declarar.
La Procuraduría capitalina aseguró que Cuauhtémoc Blanco se comprometió a pagar el equipo que se dañó durante la agresión.