CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 14, 2004.-
El jefe de gobierno del Distrito
Federal, Andrés Manuel López Obrador, lamentó la venta de Bancomer a
empresarios españoles y confió en que en esta ocasión se vigile el
cobro de impuestos por la transacción.
En conferencia de prensa, consideró que la venta de bancos
mexicanos es uno de los saldos de la política neoliberal que se
aplica en el país desde hace dos décadas.
Señaló que el tema de la discusión por la aprobación del
presupuesto al Fobaproa, parece un asunto vetado para los diputados,
quienes sólo suben a tribuna para discutir los recortes, pero en el
caso del rescate bancario, dijo, "todos levantan el dedo".
El Ejecutivo local pidió que en este proceso se verifique el
pago de impuestos correspondiente a la operación y se evite repetir
lo que pasó con la venta de Banamex a Citigroup, en la que no se
pagaron gravámenes por una transacción de tres mil millones de
dólares.
Por otro lado, López Obrador aseguró que quedó listo el acuerdo
general para transparentar toda la información relacionada con las
obras que se desarrollan en el Distrito Federal.
Destacó que todos los datos sobre las obras y programas del
gobierno capitalino, pueden conocerse a través de Internet, pero
también se pueden solicitar.
También hizo un
nuevo llamado a los padres de familia para que estén más atentos de
lo que hacen sus hijos adolescentes.
Lo anterior luego de que la madrugada de este sábado fallecieron
dos jóvenes de 19 y 16 años, en un accidente automovilístico debido a
que conducían a exceso de velocidad.
López Obrador destacó que antes del percance, que ocurrió en el
cruce de calzada de Tlalpan y calzada del Hueso, el vehículo alcanzó
los casi 140 kilómetros por hora.