CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 18, 2004.- El diputado del PRD, Manuel Camacho Solís, dijo estar dispuesto a ir al careo con los ex presidentes Ernesto Zedillo y Carlos Salinas, para contribuir al esclarecimiento del asesinato de Luis Donaldo Colosio. “Todo lo que pueda contribuir a esclarecer este asunto, vale la pena”, aseguró. En entrevista con Brozo (Víctor Trujillo), en El mañanero, Camacho Solís habló de las asperezas que dieron lugar a enfrentamientos entre Zedillo, Salinas, Córdoba Montoya, Colosio y él. Con relación al levantamiento armado en Chiapas, el 1 de enero de 1994, el diputado perredista comentó que “el gabinete estaba dividido, casi todos estaban a favor de la línea dura, pero particularmente José Córdoba Montoya era de la opinión de que había que liquidar al movimiento completamente y yo me puse en medio, al final el Presidente apoyo la línea de negociación”.
Comentó que hubo un disgusto de su parte cuando expresó que tenía aspiraciones de ser candidato a la presidencia.
“Se habían hecho comentarios los días previos y me molestó”, expresó.
“Hago una declaración al día siguiente, ‘no voy al besa manos’, como era lo tradicional y dije algo que era un pecado mortal, que sí había aspirado a ser presidente, que no estoy en contra del licenciado Colosio, estoy en contra del grupo de interés que respalda esta candidatura, del señor José Córdoba, de Salinas de Gortari y generó una tensión muy grande entre las fuerzas tradicionales del PRI y tu servidor”, agregó.
Además, el diputado del PRD señaló que durante este lapso de tiempo, entre la candidatura y la muerte de Colosio, se grabaron conversiones suyas no sólo con el licenciado Luis Donaldo sino también llamadas personales.
“La grabación de la última conversación que tuve con Colosio, justo el día que yo dije si tengo que escoger entre una candidatura y la paz, escojo la paz, no voy a ser candidato bajo ninguna circunstancia, cuando lo digo, él me llama el 22 de marzo”, explicó Camacho Solís.
“Después con un enorme cinismo desde el propio gobierno empezaron a filtrar grabaciones de mí teléfono personal para golpearme en el siguiente sexenio, esa grabación debe estar en algún lado, porque esa grabación no la hizo alguien que estuviera fuera del gobierno, hay que encontrarla, debe ser parte de los testimonios de la investigación”.
Señaló que entre Luis Donaldo Colosio y él ya habían puntos de acuerdo porque “Colosio se había dado cuenta de que después de lo de Chiapas la continuidad del régimen salinista no se podía hacer de la misma manera”.
“Colosio empezó a buscar puentes, trató de hablar con el ingeniero Cárdenas, empozó a vincularse con intelectuales críticos y se dio la conversación y hubo una acuerdo de construir una nueva transición democrática en el país”, añadió.
Concretamente hablando del tema del asesinato, indicó que la gente no cree en la teoría del asesino solitario y comentó que cuando fue él a rendir su declaración al ministerio público, “se me presenta una situación de total adversidad y sin embargo me presentó sin abogado, y les dije aquí estoy pregúntenme lo que quieran, si yo hubiera sabido de la autoría intelectual yo lo hubiera dicho, porque finalmente mi vida estaba en riesgo, es una parte que yo no sé”.
Mencionó que cuando Zedillo comienza con su candidatura a la presidencia, José Córdoba Monto, desde el puesto de coordinador de la su campaña, “influye en la manera cómo se maneja y una vez que ya ocurre el asesinato de Colosio, empuja para que Zedillo sea el candidato, esa relación fue estrechísima, pero durante todo ese periodo fue una cercanía política, personal, intelectual”.
Dijo que se abstiene de hacer comentarios porque “si caes en eso ya no ves todo lo demás, tiene uno que tener la objetividad”.
“Los errores que he cometido en todo caso son míos, trabajo me ha costado no robar, trabajo me han costado defender mis convicciones, decirle la verdad al poder y decirle de vez en cuando de manera bastante ruda”, concluyó.