CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 18. 2004.- El recién fallecido expresidente José López Portillo será recordado por los católicos, como el primer presidente que recibió a un papa en tierras mexicanas. El arzobispo de Jalapa, monseñor Sergio Obeso Rivera dice que se recuerda de una manera muy especial a José López Portillo, porque ser quien le abrió las puertas a Juan Pablo II, “yo creo que es algo que para los católicos si tendrá mucho sentido”.
Visita que fue realizada en enero de 1979.
Monseñor agrega, “fue una antesala de lo que vendría después, su presencia en el aeropuerto recibiendo al Santo Padre fue muy cuidada y al mismo tiempo muy prudente, lo saludó y lo dejó allí con su pueblo”
Los representantes de la Iglesia reconocieron que 25 años después las relaciones del gobierno con todas las iglesias mejoraron hasta llegar a las reformas al artículo 130 constitucional, “eso nos llevó a relaciones de respeto”, afirmó Obeso Rivera.
El arzobispo de Jalapa, dijo que el expresidente José López Portillo, será recordado no sólo por sus aciertos, también por sus errores, “creo que todos somos una conjunción de luces y sombras y también el expresidente, en muchos aspectos se le recordará como algo positivo y en otras cosas como algo negativo”.
Durante el primer día del ciclo de conferencias con motivo del 25 aniversario de la primera visita del Papa Juan Pablo II, organizado por la Universidad Pontifica de México, el nuncio apostólico Guissepe Bertelo dijo que más allá de ideologías, la Iglesia tiene un compromiso social, respecto a una nueva visita del Santo Padre a tierras mexicanas, esta dependerá de su estado de salud.
“Hasta el momento no hay una decisión, la decisión fue así la vez pasada, lo supimos bastante cerca pero ahora debemos tomar en cuenta como se encuentra la salud del Santo Padre”, concluyó el nuncio apostólico.
Bertha alicia