CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 22, 2004.- Para algunos el domingo es buen día para hacer ejercicio y convivir con la familia, y la ‘Ciclopista un buen espacio para hacer las dos cosas. Parte del recorrido incluye estos puentes de paso con pronunciadas rampas, para los amantes de la velocidad… Pero llegar a la cima puede resultar complicado y con el tráfico dominical, incluso un poco peligroso.
Algunos usuarios como Nancy Walter, consideran que las rampas no son el mayor peligro:
“En los cruces la gente no está acostumbrada a respetar al ciclista o a la gente que normalmente hace deporte.”
Don Roberto forma parte del equipo que se encarga de la seguridad de los ciclistas, y procura garantizar un paseo agradable:
Tenemos conocimientos de mecánica de bicicletas y si alguno de los usuarios lo solicita le brindamos el apoyo.
Este es únicamente el primer tramo de la ciclopista capitalina, se espera que una vez terminada tenga al rededor de 80 kilómetros. Las rampas empinadas y los cruces peligrosos no parecen desalentar a los amantes del deporte que ven con positivismo el proyecto.