CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 25, 2004.- Andrés Manuel López Obrador, jefe de Gobierno del Distrito Federal calificó el escándalo al interior del Partido Verde como un batidillo. Dijo que la corrupción es el cáncer que ha destruido al país, causa principal de la desigualdad social y económica.
Dijo que el caso del “Niño Verde” tiene que ver con la llamada clase política en la que hay falta de principios y convicciones.
Para López Obrador afortunadamente la mayor parte de los mexicanos vive de manera honesta.
El jefe de Gobierno del DF fue cuestionado sobre la manera en que esta mañana un grupo de granaderos replegó a manifestantes en las puertas de sus oficinas.
Eran alrededor de 50 personas habitantes de un predio irregular de Iztapalapa que demandan se autorice la electrificación de sus viviendas.
López Obrador explicó que se trata de una zona de alto riesgo, por lo que no se han otorgado las autorizaciones correspondientes. Sobre la agresión dijo que su gobierno no es represor, pero que llega a haber algunos casos aislados de excesos.
Al salir de su reunión con el jefe de Gobierno, el jefe de la Policía, Marcelo Ebrard Casaubón, rechazó que los granaderos hayan actuado de forma represiva y dijo "finalmente se evitó una agresión".