ACAPULCO, Guerrero, feb. 25, 2004.- Para Jazmín Vidal de Jesús, este es uno de los días más felices de su vida, primero porque hoy pudo regresar a clases y segundo porque cumplió siete años. Durmió intranquila, se levantó temprano, desayunó, preparó su mochila y salió al colegio de donde había sido separada por ser portadora del virus del SIDA.
Marta Carolina Ramos, maestra de Jazmín, señaló: “ya se reincorporó, ya la tenemos aquí con nosotros”.
Sus compañeros ya la esperaban, sabían que ella regresaría, Leonel Olivar, compañero de Jazmín, dijo: “porque es nuestra compañera y era buena y muy hermosa y guapa”.
Fue un recibimiento cálido y hasta amoroso, Olga Espinobarro, Directora del Instituto de México, expresó: “es una chiquita muy maltratada por la vida y lo menos que podemos hacer es darle amor, darle cariño”.
Antes del recreo, en el salón, Jazmín recibió una sorpresa, le festejaron su cumpleaños con globos, pastel y un regalo.
Padres de familia se sumaron al festejo, quisimos festejar con un pastel el regreso de la niña, dijo el presidente de la Asociación de Padres de Familia; por otro lado Jazmín, dijo, “ya extrañaba a mi maestra porque sí, ya extrañaba a los niños”.
Pudo más el cariño y la ternura de Jazmín que la soberbia y la ignorancia de alguien que quiso lastimarla; Jazmín regresó a clases, con más ganas de vivir.