CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 28, 2004.- El mes de marzo marca, en el Valle de México, el inicio de la temporada de estiaje. Temporada en la que se siente más calor y se tiene menos agua.
"Marzo se complica porque se tiene que destinar agua al riego en la zona de Lerma, se reducen los volúmenes de agua para la ciudad y al mismo tiempo hay más consumo por el calor", manifiesta Andrés Manuel López Obrador, jefe de gobierno del Distrito Federal.
Por tal motivo, el gobierno del Distrito Federal destinará recursos económicos extraordinarios para garantizar el abasto de agua en las 16 delegaciones capitalinas.
"Implementamos un programa emergente para garantizar el abasto de agua, autorizamos 38 millones adicionales", agregó López Obrador.
Dinero, asegura, que salió de ahorros presupuestales y que ahora será puesto a trabajar en la red de agua potable.
Específicamente, en reparación de pozos y en la instalación de líneas de conducción de agua.
Además, se revisará el funcionamiento de plantas potabilizadoras y se continuará reparando fugas, donde se pierde hasta el 35 por ciento del líquido potable que llega a la ciudad.
La temporada de estiaje se extiende desde marzo hasta el mes de julio.