TOLUCA, México, Mar. 03, 2004.- El gobernador del estado de México, Arturo Montiel Rojas, exigió hoy la renuncia del presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Roberto Madrazo Pintado, a fin de garantizar un proceso interno equitativo rumbo a la elección del candidato presidencial para el 2006.
El mandatario estatal, dijo que todos los militares del PRI deben de acatar los reglamentos internos del partido, empezando por el propio dirigente nacional, el cual debe medir los tiempos para dicha elección.
En rueda de prensa, ofrecida al término de la presentación del tercer informe del rector de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Montiel Rojas señaló que a pesar de que Madrazo Pintado no ha mostrado claramente sus aspiraciones, sería conveniente que abandonara su cargo, para garantizar un proceso equilibrado.
Montiel aseguró que "Todos los militares del partido debemos de acatar los estatutos, pero quien debe poner el ejemplo es el presidente del Comité Ejecutivo Nacional, de tal manera que si Roberto Madrazo desea participar en la contienda de 2006, debe de observar los estatutos y, con base en eso, dejar la dirigencia nacional de nuestro partido".
Tambien, advirtió que en caso de que Madrazo no abandone su cargo en el tricolor, se corre el riesgo de que el partido no cuente con el tiempo necesario para efectuar una buena elección del candidato presidencial para el 2006.
El mandatario mexiquense, expusó que la conformación de la comisión especial para determinar las reglas en torno a la sucesión presidencial, debe ser analizada con base en los reglamentos, con el fin de no correr el riesgo de crear algo "al vapor".
Interrogado sobre el aniversario 75 del PRI, reconoció que a pesar de que su partido gobernó durante 70 años, aún quedan algunas asignaturas pendientes, como es la educación, la salud, la seguridad pública, y un auténtico régimen de derecho.
En este aniversario, reiteró Montiel Rojas, que se deberán de analizar a fondo los tiempos electorales que se avecinan, para que la dirigencia nacional acate los estatutos y lo referente a la sucesión presidencial.