CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 05, 2004.- En entrevistas teléfonicas el delegado en Tlalpan, Carlos Ímaz, aceptó que también él recibió dinero de parte del empresario Carlos Ahumada y que seguramente también él aparecerá en video recibicndo dinero en la misma oficina en donde fue captado el exdiputado René Bejarano. Agregó que Carlos Ahumada aportó dinero para un proyecto del Partido de la Revolución Democrática (PRD) que constituía en vigilar el voto en las distintas elecciones que tendría el partido en el país y que no era precisamente para la promoción del voto, por lo que no se registró ante las instancias electorales.
Señaló que Rosario Robles fue quien recibió el dinero, siendo presidenta nacional del PRD, y que fue ella quien introdujo al empresario al círculo de perredistas.
Dijo que no se adelanta a los videos, sino que pretende aclarar la verdad de cómo se dieron las circunstancias de las “aportaciones” que el empresario dio al partido y que posteriormente se mostró como un “mercenario” que quiso cobrarles el dinero que metió a las campañas.
Carlos Ímaz relató en su caso específico; aceptó que recibió aportaciones para su campaña en Tlalpan, para la campaña de Robles a la presidencia del PRD y aunque no dio cifras exactas, se habló de 500 y 600 mil pesos.
Ya siendo delegado Ímaz, Ahumada le pidió dos puestos claves en la delegación: la dirección de obras y de administración a lo que él se negó; más tarde el empresario le pidió hacer contratos multianuales en obras, a lo que también se negó, y posteriormente Ahumada lo acuso de deberle mucho dinero.
Imaz dijo a Carmen Aristegui que si el PRD no lo dio a conocer a la opinión pública, fue porque no quisieron exponer a los actores que se estaban arriesgando un capital por un proyecto y que no se trató de dinero para la promoción del voto sino para su protección.
Aún así, Imaz, afirmó que no ocurrió nada incorrecto e ilegal y que se creyó en él y engaño a varios perredistas, principalmente a Rosario Robles, quien dijo, actuó “de buena fe”.