CIUDAD JUAREZ, México, mar. 6, 2004.- Este fin de semana cumplió su sentencia en el penal de la Palma, el narcotraficante Francisco Rafael Arellano Félix, el mayor de la organización señalada por el gobierno estadounidense, como la responsable de introducir el 15 por ciento de la cocaína que se consume en ese país. La Procuraduría General de la República (PGR), logró evitar que el mayor de los hermanos Arellano Félix, Francisco Rafael, saliera libre al ejecutar una orden de detención provisional con fines de extradición a los Estados Unidos.
En la frontera norte de México, en Chihuahua, los Arellano Félix intentaron apoderarse de la plaza.
Arturo Werge, agente especial del FBI en El Paso Texas, tiene esta teoría:
“Hablamos de teoría porque no teníamos la evidencia de que nos "haigan" dicho gentes directamente involucradas que muchos de ellos ya están muertos a raíz de las ejecuciones, pero después de la muerte de Amado Carrillo Fuentes o el reporte de la muerte de él, hubo una gran guerra entre los Carrillo Fuentes, la gente de él y la organización de Rafael Muñoz Talavera, según esto soportada por los Arellano Félix."
La organización de los Arellano Félix llegó a la frontera con sus gatilleros y se enfrentaron con el Cártel de los Carrillo Fuentes.
En la frontera de Ciudad Juárez con El Paso Texas, el narcotráfico es grave según este funcionario de la agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).
“Aquí existen un sinnúmero de grupos u organizaciones criminales, que se dedican a eso y ésta es una de las cosas que estamos combatiendo nosotros, enfocamos a este tipo de grupos" señaló Sandalio González, de la DEA en el Paso, Texas.
Según la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, la DEA, la organización de los Arellano Félix es la principal en México y controla el tráfico de cocaína en la costa oeste de California.
Se insiste en sus vínculos con el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara y cuyo crimen sigue sin ser resuelto.
Actualmente, se ofrece una recompensa de hasta cinco millones de dólares por los hermanos Arellano Félix y otras cantidades menores por sus cómplices.