CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 14, 2004.- Los jefes delegaciones en Tlalpan, Carlos Imaz, y en Gustavo A. Madero, Octavio Flores Millán, anunciaron que solicitarán licencia para separarse de sus cargos. En el caso de Imaz Gispert, la decisión de solicitar licencia, a partir de este lunes 15 de marzo, y por un tiempo de 90 días, es para contribuir con las autoridades judiciales, para esclarecer los recientes escándalos de corrupción, derivados de los videos que presentó Noticieros Televisa, en uno de los cuales, el jefe delegacional en Tlalpan, aparece recibiendo dinero del empresario Carlos Ahumada.
A través de un comunicado, Carlos Imaz reconoció que cometió un error “al confiar en personas que consideraba bien intencionadas, aun cuando no he realizado ningún acto ilegal ni deshonesto”.
“Reitero que nunca he aceptado donativos que tuvieran algún condicionante. Lo inmoral e ilegal hubiera sido aceptar que esos recursos se hubieran recibido a cambio de influencias o corrupción en el manejo de los recursos públicos, como lo pretendía Carlos Ahumada”, agregó el funcionario, en el comunicado.
Imaz Gispert aseguró que las intenciones de Ahumada para tener acceso a las finanzas y a las obras de la delegación Tlalpan, fueron rechazadas de manera tajante.
“Esto es demostrable, pues, durante mi gestión, no se ha firmado ningún contrato con empresas de este personaje, ni tampoco colabora ningún funcionario que tenga vínculos con él”, señaló.
Por su parte, el jefe delegacional en Gustavo A. Madero, Octavio Flores Millán, aclaró que solicitará licencia, por supuestas amenazas de muerte, luego de que denunció un fraude por 31 millones de pesos, cometido contra la demarcación.
También por medio de un comunicado, emitido la noche de este sábado, el funcionario capitalino señaló que su separación del cargo tiene como propósito permitir el pleno desarrollo de las actividades delegacionales y sus programas de trabajo.
Según las indagaciones realizadas por la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), en el desfalco participaron servidores públicos de Gustavo A. Madero y de la Secretaría de Finanzas local, en complicidad con el empresario Carlos Ahumada.
En diferentes ocasiones, el jefe delegacional recibió amenazas, las primeras, sólo tres días después de que presentó la denuncia ante la Fiscalía Concentrada en Asuntos Especiales, según el comunicado.