CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 16, 2004.- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) propone un plan para combatir la corrupción en México. Guillermo Ortiz, presidente de Comunicación Social de la CEM, dijo que es urgente reaccionar ante todo acto de justicia que denote el abuso de una función social y el mal uso de los recursos públicos, "se han de cegar las fuentes que alimenten y facilitan todo acto de corrupción”.
Aseguran que habría que inyectar una buena dosis de trabajo ético y moral a todos los actores del quehacer político nacional.
“El testimonio de honradez, sobriedad, austeridad y solidaridad es el mejor antídoto para una sociedad que tiende a descomponerse”, aseguró Ortiz.
Las cinco acciones que propone el Episcopado Mexicano son:
- Reconstruir el tejido social dentro del cual, el hombre pueda dar satisfacción a las exigencias justas de su personalidad y donde, escapando del aislamiento, cada uno pueda crear nuevas relaciones fraternales.
- Favorecer condiciones de vida donde la riqueza pueda ser creada y distribuida con justicia, sirviendo a todos y evitando situaciones de exclusión y marginación de cualquier índole.
- Educar en una ética común, entroncada con el orden natural, los derechos humanos y la búsqueda del bien común que tenga incidencia en la economía, en la política, en la técnica, en las ciencias y en las instituciones en general.
- Aportar elementos que liberen a las conciencias de verse limitadas por ideas nacidas de meros consensos circunstanciales
- Exigir la necesidad de una moral pública como tarea urgente e ineludible
Según los obispos participantes en la Conferencia del Consejo Permanente del Episcopado Mexicano, aún no es tarde para la reconciliación entre fuerzas políticas y recuperar la confianza de la sociedad. Sergio Obeso, obispo de Xalapa y ex presidente de la Comisión Pastoral del Episcopado Mexicano opinó que es un fantasma que pesa sobre el proceso del país, "pero todavía hay tiempo de aquí al 2006 para recuperar la confianza”.
La reunión del Consejo Permanente del Episcopado Mexicano fue a puerta cerrada en sus instalaciones de la colonia Guadalupe Tepeyac.