CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 16, 2004.- René Bejarano dio una conferencia de prensa, después de enterarse de que la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) , solicitó al Congreso su desafuero. Envió varios mensajes. El primero, a quien corresponda:
“Yo no soy el único personaje y puede que ni el principal (...) creo que soy incómodo para muchos, por lo que sé, por lo que pudiera decir y que quizás quisieran que ya no hablara nunca, pero tampoco me voy a dejar intimidar”, dijo el diputado perredista con licencia.
El segundo, para sus excompañeros del PRD:
“Quizá a algunos les urga que señale o incrimine a otros para salvarse, pero yo voy a actuar con mucha responsabilidad (...) que actué por, creo que dije, por instrucciones expresas o solicitud expresa de algún personaje político, y eso decirlo es fácil, pero comprobarlo es lo difícil”, añadió.
El tercero para el procurador Bernardo Bátiz:
“No pretendo sustraerme de la acción de la justicia, desde luego no reconozco ser culpable de los delitos que él señala( ...) buscaré, ya sea en libertad o sujeto a proceso, conocer el contenido de los videos”, dijo.
Aseguró que no retirará la licencia que solicitó a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF). “No voy a retirar la licencia, pienso que el fuero es para emitir opiniones, no para cubrir impunidad. Si otros partido o diputados lo usan para eso, no es mi caso”.
Bejarano cree que pudiera ser objeto de una injusticia.
“Toda la energía que pudiera haber, negativa, para perjudicarme, para convertirme en un ‘chivo expiatorio’, rehén político”, puntualizó.