SALAMANCA, México, mar. 17, 2004.- Desde el 1 de marzo vigilan permanentemente las seis refinerías y 73 terminales de almacenamiento y distribución de combustibles de Petróleos Mexicanos (Pemex). Con la presencia de la Policía Federal Preventiva (PFP), en 16 días evitaron el robo de combustibles por un monto de hasta un mil 193 millones de pesos.
Gasolina, diesel y lubricantes, que día a día son ordeñados de los ductos o robados de las instalaciones de Pemex con la complicidad de trabajadores de la paraestatal.
En los últimos días, la PFP detectó cuatro pipas que utilizaban estos tanques auxiliares para sacar ilegalmente aceites lubricantes de la refinería de Salamanca y venderlos en el mercado negro.
El General Francisco Arellano Noblecia, Comisario en Jefe de las Fuerzas Federales de apoyo de la PFP, comentó:
"Hablemos que ahí podrían estarse fugando en cada pipa entre 100 y 200 litros de aceite, mismo que tiene un precio como de 40 pesos el litro"; aproximadamente ocho mil pesos de botín por cada pipa.
Por estos robos hay cuatro transportistas concesionados suspendidos, y un trabajador de Pemex consignado ante la Procuraduría General de la República (PGR).
Pero la mayor parte de la vigilancia de la PFP se centra en los poliductos que transportan combustibles.
Tan sólo en los 244 kilómetros del poliducto que corre entre las ciudades de Tula y Toluca, se han detectado 9 válvulas clandestinas utilizadas para ordeñar combustible.
La PFP asegura que en esta red participan distribuidores y dueños de gasolinerías.
Nicolás Suárez Valenzuela, Coordinador de Inteligencia de la PFP, señaló: "Habría que ver si lo que ellos hacen en cuanto a evasión fiscal corresponde a lo que venden, si esas empresas instaladas como distribuidoras o prestadoras de servicios de la paraestatal venden 10 mil litros y facturan un mil, de donde viene ese producto".
Este miércoles inició la segunda etapa de este operativo con el que aseguran se consignará ante las autoridades a los responsables de este saqueo a la nación.