CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 18, 2004.- El atentado contra el gobernador de Oaxaca, José Murat, provocó alarma en el Senado de la República. Era el tema en los pasillos. La incertidumbre en torno a José Murat provocó que la sesión iniciara con un pronunciamiento.
“El Senado de la República expresa su más enérgica condena a los actos violentos ocurridos en contra del gobernador José Murat y rechaza el que se haga uso de la violencia como medio para dirimir las diferencias políticas”, expresó el senador priísta Carlos Chaurand.
Al inicio de la sesión también se emitió una solicitud a las autoridades, para informar con prontitud las causas y los responsables, y con una advertencia, ante la posibilidad de que la agresión tenga que ver con las próximas elecciones en Oaxaca.
“Los legisladores promoveremos que esos procesos democráticos no sean presa de la violencia y la intolerancia de minorías”, aseguró Chaurand.
En particular, los senadores se expresaron así.
“Es una expresión irracional, repito, inadmisible. No es la violencia el camino por el que debemos de andar los mexicanos”, comentó el senador del PRI, Sadot Sánchez.
“En Oaxaca hay grupos guerrilleros, hay pugnas muy fuertes en el PRI, puede ser, ¿por qué no?, un ajuste de cuentas”, opinó, por su parte, el senador Marcos Cruz, del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
“México será grande el día que valga lo mismo la vida de un cardenal, de un candidato a la Presidencia, de un soldado o de un campesino, no hay vidas que valgan más o vidas que valgan menos, todas deben ser respetadas. El incidente ha sido brutal como todos los atentados, infame, cobarde y que bueno que no llegó a la muerte de ningún ser humano”, manifestó el senador panista Diego Fernández de Cevallos.