CIUDAD DE MÉXICO. México, mar 24, 2004.- A diez años del asesinato cometido contra Luis Donaldo Colosio, su verdugo, Mario Aburto Martínez, sigue siendo una incógnita para las autoridades que lo aprendieron y lo sentenciaron. Los estudios psicológicos a los que ha sido sometido apenas han logrado descifrar una pequeña parte de su compleja personalidad.
Hasta donde se sabe es que es un sujeto dependiente, compulsivo, hipocondriaco y agresivo.
En sus relaciones interpersonales, Mario Aburto manifiesta una profunda inestabilidad emocional, que se refleja en vínculos superficiales, actitudes ventajosas, poco expresivas y efímeras.
Mario Aburto presenta una conducta altamente impulsiva y una baja tolerancia a la frustración.
Su personalidad psicopática se manifiesta también en que los aspectos delictivos no le despiertan sentimientos de culpa.
Mario Aburto carece de una conciencia moral que repruebe y castigue las conductas antisociales.
“Alguien pudo haberlo detectado y lo pudo haber manipulado. No hay ninguna duda de que esto pudo haber sucedido. Lo que no hay es indicios de quién”, comentó Héctor Aguilar Camín, autor del libro "La tragedia de Colosio".
En 1994, a Mario Aburto se le diagnosticó delirio crónico sistematizado de tipo reivindicativo, que se manifestaba en los ámbitos laboral, social y familiar.
En el asesino de Colosio predominan las ideas de grandiosidad y sobre valoración.
“La monomanía de su grandeza, de un destino grande, extraordinario para él, en la que él, de alguna manera, tiene un papel mesiánico tiene un papel decisivo que va a ser recordado” dijo Héctor Aguilar Camin, autor del libro "La tragedia de Colosio".
Este acercamiento a su personalidad es resultado del análisis de los escritos que plasmó en el llamado libro hay paisajes, bodegones y autorretratos.
Durante los diez años que ha permanecido preso, Mario Aburto ha sido castigado y cambiado de estancia en múltiples ocasiones.
Su primera manifestación de rebeldía ocurrió el 12 de mayo de 1997, se puso en huelga de hambre, exigía ser reclasificado y mantener contacto con otros internos.
No menos de 10 veces ha sido cambiado de actividad laboral por la inestabilidad emocional que manifiesta.
Este es el Mario Aburto que revelan los estudios psicológicos a los que ha sido sometido.
El Mario Aburto, que según las autoridades, tuvo la capacidad de idear y ejecutar al candidato presidencial del PRI.