CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 26, 2004.- La historia se repite. El pasado 17 de marzo, Eduardo Gutiérrez Rivas, de siete años de edad, fue atropellado por un hombre que conducía en estado de ebriedad. Después de debatirse entre la vida y la muerte durante varios días, el niño falleció. La noche de este jueves, Martha Paloma Aguilar Hill, de apenas 11 años, murió luego de ser atropellada por el conductor de una camioneta, con placas de circulación placas LKH 8258.
“Cuando yo llegué, todavía mi hija estaba viva, mi hija todavía se movía, todavía. Ya después me dijeron que no podían hacer nada por ella, ya cuando llegó la Cruz (Roja), ya no se la llevó”, relató Margarita Hill Ríos, madre de Martha Paloma.
El accidente ocurrió alrededor de las 23:00 horas, sobre la avenida Hank González, de la colonia Granjas Valle de Guadalupe, del municipio de Ecatepec, estado de México.
Según las personas que presenciaron el accidente, el conductor de la camioneta manejaba en estado de ebriedad.
“La niña estaba en el camellón y se veía cómo la camioneta venía jugando, o sea, como que venía toda. zig zageando, y nada más oímos el fregadazo, porque se subió al camellón y se oyó el fregadazo”, precisó Jazmín García, testigo de los hechos.
El responsable de la muerte de la niña aceleró y dio vuelta a la derecha en la primera calle para darse a la fuga.
Más tarde, uno de los vecinos de Martha Paloma encontró la camioneta abandonada, a unos cinco kilómetros del lugar de los hechos.
La familia de Martha Paloma es de escasos recursos, por lo que pidieron la ayuda del Gobierno de estado de México y a sus vecinos, para poder sepultar a la pequeña.
“Si nos pueden apoyar económicamente con lo que puedan”, suplicó la madre de la pequeña que falleció.
“Que los castiguen, que no los dejen libres”, exclamó doña Margarita Hill.
Sobre los hechos se inició una averiguación previa en el Centro de Justicia de Ecatepec San Agustín.
De haber sobrevivido, Martha Paloma pasaría al quinto grado de primaria.