CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 31, 2004.- El Gobierno Federal manifestó este miércoles su confianza en que Estados Unidos acatará la resolución de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que falló a favor de 51 de 52 mexicanos sentenciados a la pena de muerte en ese país. En conferencia de prensa, el consultor jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Arturo Dager, advirtió que en caso de que Estados Unidos no acate la resolución, "México no se detendrá en ningún sentido, e incluso recurriría al Consejo de Seguridad de la ONU" para evitar las ejecuciones de nuestros connacionales.
Reconoció que el fallo de La Haya no detiene las ejecuciones de nuestros connacionales debido a que todavía se tendrá que presentar cada uno de estos casos ante los tribunales de Estados Unidos.
De acuerdo con la resolución, se le ordenó a Estados Unidos que, por los medios que sean idóneos de acuerdo con su derecho local, se revise y reconsidere tanto el veredicto de culpabilidad como la imposición de la pena en cada uno de los 51 casos de connacionales.
La resolución se dio por haber violado flagrantemente la Convención de Viena Sobre Relaciones Consulares, al no respetar los derechos básicos de los mexicanos, como la notificación consular al momento de su aprehensión, y en la decisión final de las cortes estatales.
El máximo tribunal internacional consideró que los mecanismos de clemencia o de gracia, tal como son practicados en la actualidad en la Unión Americana, "no constituyen el medio idóneo para subsanar las violaciones al procedimiento en dichos casos".
Dager explicó que el caso del mexicano que se rechazó, fue porque Ramón Salcido Bojórquez se hizo pasar por estadounidense, por lo que no se le dio asesoría consular, como lo exige la Convención de Viena.
Precisó que la revisión y reconsideración judiciales son importantes en los casos de César Fierro, Roberto Moreno y Oslado Torres, quienes ya tienen fecha de ejecución, como éste último, a quien se le fijó para el 18 de mayo próximo.
Mencionó que a Torres se le asignó la fecha durante el proceso en La Haya, luego de que el máximo tribunal de la ONU decretó medidas precautorias, como detener las ejecuciones en tanto concluía el proceso de la demanda de México contra Estados Unidos, por lo que incluyó en el fallo que este miércoles dio a conocer una condena por el desacato de ese país, en este caso.
México interpuso la demanda ante la CIJ el 8 de enero de 2003 y el procedimiento duró 15 meses.