CIUDAD DE MÉXICO, México, abr 2, 2004.- Adrián Espinosa Gómez tiene 20 años y el próximo viernes será crucificado en Iztapalapa. Durante tres meses, todos los días, corrió más de un kilómetro, cargó troncos con más de 90 kilos de peso.
También le fue aplicado un régimen alimenticio rico en proteínas y carbohidratos.
Ahora, se encuentra en un periodo de reflexión.
“Ahorita estoy muy centrado, esperando pues ya esa representación, sobre todo el viernes, es el día que llevó la cruz y más que desgaste físico es un desgaste emocional”, comentó Adrián.
Su madre, la Virgen María, será representada por Carolina Cervantes de 24 años, quien ahora, permanece en un lapso de meditación.
“Es más que nada mucha meditación, mucha reflexión mucha, en todo lo que estoy haciendo, en todo lo que estoy representando”, dijo Carolina.
Igual que los protagonistas de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, más de cien personas trabajan en los últimos detalles.
“Falta decorar el Palacio de Pilatos, de Herodes, la Última Cena y los azotes, vamos a poner unas columnas romanas bien adornadas”, indicó Tito Emeterio Domínguez, miembro del comité organizador.
Mientras unos pintan las escenografías, otros, preparan los espacios donde se desarrollaran los momentos más importantes de esta representación.
Trabajadores dela delegación colocan la malla que servirá de barrera para que la gente no se acerque demasiado al lugar de la crucifixión.
Los vestuarios de los actores, están prácticamente terminados, comentó José Trinidad Guzmán, responsable del vestuario:
“Ahora sólo son puros detalles poner ganchitos, dobladillos, doblar y ya, ya estamos” dijo José Trinidad Guzmán, responsable de vestuario.
Esta celebración inicia con el recorrido que el Nazareno realizará el próximo domingo, por las calles de los ocho barrios de Iztapalapa.
Así, Adrián sufrirá la agonía de la crucifixión como Cristo hace más de dos mil años.