CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 5, 2004.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, rechazó haber hecho algo ilegal por revelar las declaraciones de un chofer de Carlos Ahumada, quien asegura que el empresario se reunió varias ocasiones con el ex presidente Carlos Salinas de Gortari. "Porque todavía no había declarado en la Procuraduría, a mi me llegó la información que él quería hacer esa declaración. Yo no estoy cometiendo ningún delito, porque yo no conozco, primero, no conozco al chofer; segundo, no conozco el detalle del expediente, no sé ni qué número es el expediente ni como se está integrando", aclaró el jefe de Gobierno capitalino.
López Obrador consideró que no pone en riesgo la vida de quienes, como el chofer, han hablado de las actividades de Ahumada Kurtz.
“No, pues no estoy dando nombres y la Procuraduría en este caso hace su trabajo, o sea, pues tiene que proteger a quien habla, pero además no tiene por qué, si no vivimos en una sociedad del terror, o sea, el que habla por qué va a ser amenazado, por qué va a temer represalias, eso sí sería muy grave”, aseguró el funcionario perredista.
El jefe de Gobierno capitalino recordó que muchos se burlaron cuando dijo que sus fuentes de información eran choferes, secretarias, meseros y personal doméstico, pues no tiene un sistema de espionaje.
“Además, gente que nada más de verlos y conocer sus antecedentes dan miedo, como el caso del representante del Cisen (Centro de Investigación de Seguridad Nacional) en el Distrito Federal, de brigadas blancas, cosas por el estilo, eso es una vergüenza, entonces es preferible la gente trabajadora”, aseguró López Obrador.
Adelantó que aún recibe información como de meseros de un prestigiado restaurante, del que no dio nombre, donde se reúnen personajes de la política.