PIEDRAS NEGRAS, México, abr. 7, 2004.- La situación en el norte de Coahuila es de desesperación y angustia, a tres días del desbordamiento del Río Escondido, las cosas empeoran. Los daños se hacen más evidentes y la ayuda tarda en llegar, los damnificados acusan de negligencia a las autoridades de Piedras Negras, por no avisar a tiempo de la inminencia de la lluvia y el peligro de permanecer cerca del Río Escondido.
Hasta esta noche hay 34 muertos, 19 personas siguen desaparecidas y 3 mil personas permanecen en albergues.
La Secretaría de Gobernación declarará zona de desastre, el área afectada por las inundaciones en Coahuila.
Y es que verdaderamente lo que se está viviendo en esa zona es una tragedia.
Muertos, desaparecidos, damnificados, cientos de familias perdieron todo lo que tenían, en imágenes aéreas se puede constatar la verdadera dimensión de este desastre.
A bordo de un helicóptero el noticiero realizó un recorrido por las zonas más afectadas por la torrenciales lluvias que en los últimos días han caido sobre Piedras Negras, Coahuila.
Desde el aire los daños causados por la crecida del río escondido se aprecian en toda su dimensión.
La fuerza del agua prácticamente partió en dos la carretera, al menos un kilómetro y medio de las vías del ferrocarril que une los municipios de Piedras Negras y Ramos Arizpe literalmente fue arrancado por la fuerza del agua.
Casas, comercios resultaron severamente afectados por las corrientes de agua que a su paso arrastraron tierra, piedras, ramas de árboles y hasta basura.
Decenas de vehículos continúan cubiertos de agua y lodo.
Este miércoles todavía grandes extensiones de tierra permanecen permanecen sumergidas.
En las calles y avenidas de Piedras Negras, se aprecian también las inundaciones que que ha dejado la inusual precipitación pluvial, que desde el pasado domingo se registra en la zona noroeste de Coahuila.