CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 8, 2004.- Todos los sacerdotes de la ciudad de México se dieron cita en la Catedral metropolitana en este día.
“El Jueves Santo, Cristo en la última cena instituyó la Eucaristía, celebró la primera misa y con esto también consagró a los primeros sacerdotes que fueron los apóstoles”, afirmó José de Jesús Aguilar Valdés, sacristán mayor de la catedral.
Misa larga sin homilía, en la que se dio lectura a la carta en que el Papa Juan Pablo II recuerda que este día se renuevan los votos sacerdotales y la fe en la Eucaristía.
”Al conmemorar hoy el día en que Cristo, Nuestro Señor, comunicó su sacerdocio a los apóstoles y a nosotros, ¿quieren ustedes reavivar las promesas que hicieron en día de su ordenación?... Oren también por mi para que sea fiel al ministerio apostólico encomendado a mis débiles fuerzas”, dijo el cardenal Norberto Rivera Carrera.
Jueves Santo también es jueves de la bendición de los aceites, los óleos que durante todo el año servirán para los actos de purificación de los fieles en todas las iglesias de la ciudad.
“Nos preparamos para celebrar esta fiesta de la consagración de los santos aceites, esta fiesta de la Eucaristía pidiéndole al Señor que nos purifique, pidiéndole al Señor perdón por las veces que no hemos vivido esa comunión”, agregó el religioso.
La paz que se ofrece al prójimo al estrechar su mano y los aplausos por la renovación de la fe también estuvieron presentes entre los asistentes de este Jueves Santo en Catedral.