CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 8, 2004.- Dos mil 200 policías vigilan el centro de Iztapalapa durante este Jueves y Viernes Santo. Apoyados con dos helicópteros y 80 patrullas, evitarán que se registren incidentes violentos, que los comerciantes invadan el jardín Cuitláhuac, así como las calles que se utilizarán para el Vía Crusis y que se respete la ley seca que comenzó a las cero horas de este jueves y terminará a las 12 de la noche del Viernes Santo.
"Ya casi muchos borrachos ya no hay, más que nada vienen a ver la pasión que a emborracharse”, afirmó Alfredo Abarrotero.
La delegación Iztapalapa reordenó a mil 900 comerciantes que se instalaban en el jardín Cuitláhuac y las calles por donde se realiza el Viacrusis.
"Vendemos lo mismo, cada vez hay más comerciantes”, aseguró Guadalupe Guadarrama.
Aquí se venden desde coronas de espinas de 10 y 15 pesos, túnicas de nazarenos de 150 pesos, frutas, tacos de chicharrón, mariscos y de romeros, hasta películas piratas de la pasión en 20 pesos.
En el jardín Cuitláhuac se pueden ver mantas con la leyenda “Queda prohibido el comercio en esta zona”
“Ya en unos momentos más, vamos a tender la línea de seguridad cuando empiece el evento y este se lleve a cabo con toda normalidad”, dijo Gabriel Regino, Subsecretario de Seguridad Pública del Distrito Federal.
En el centro de Iztapalapa se han instalado seis puestos de auxilio de la Cruz Roja y diversas corporaciones de emergencia que atienden a quienes requieran de atención médica.
Entre los puestos de apoyo a los visitantes, la delegación Iztapalapa dispuso de mil 700 garrafones de 19 litros de agua potable, 220 costales de naranjas y 50 de limones.
Durante este jueves cientos de familias llegaron y se instalaron en sitios estratégicos para presenciar la escenificación de la última cena, el lavatorio de pies y la aprehensión.