CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 12, 2004.- Tener un perro, un gato, un pez o un pajarito como mascota no causa grandes problemas, pero un menor de 17 años prefirió a una serpiente. Mauo Villafana sacó a pasear por la ciudad a su boa, pero no le duró mucho el gusto, pues fue detenido por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF).
El joven no soltaba a la serpiente de metro y medio de largo, la cual se la colocaba en el cuello y espalda. Permaneció al interior de una patrulla en la calle de Villalongin, en la delegación Cuauhtémoc, durante hora y media, hasta que llegó su padre, Antonio Villafana, quien se mostró molesto.
“Lo detuvieron porque tiene una boa que es del país, se la dieron en la escuela donde estudia Biología”, argumentó el padre de Mauro.
Poco después, los elementos policíacos llevaron al menor a la Procuraduría General de la República (PGR), donde no fue recibido.
“No saben en la PGR si van a meter a la boa o a mi hijo a la cárcel, él estudia biología y tiene 17 años, ¿qué les pasa?", manifestó el molesto padre.
Pero no pasaron ni dos horas, cuando trasladaron al menor y a su serpiente a la primera agencia del Ministerio Público, donde quedó en libertad. Pero la boa, esa sí, se quedó detenida.