CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 15, 2004.- Las pruebas que presentó Andrés Manuel López Obrador y en las que se involucra a la Secretaría de Hacienda y la PGR en el caso de Gustavo Ponce, provocó que la fracción del PRD en el Senado solicitara la comparecencia urgente de Francisco Gil, Secretario de Hacienda. Según los perredistas son pruebas contundentes de una conjura contra el Gobierno del Distrito Federal.
No que no, no que no, era lo del complot... Vamos a pedir el día de hoy la comparecencia del Secretario de Hacienda para que informe al Senado que uso le dio a la información que le entregó el Departamento del Tesoro norteamericano y vamos a ver si le implicamos delitos al Secretario de Hacienda y a otros funcionarios para ver la posibilidad de juicios políticos”, señaló el senador perredista Jesús Ortega.
Diego Fernández de Cevallos interpretó así las pruebas:
“Cualquier hecho que él denuncie, cierto o falso, que no se refiera a dónde está ese dinero, es un acto cobarde de encubrimiento, punto... Yo diría: si también el Jefe de Gobierno decía que ya estaba investigando a Carlos Ahumada desde hacía tiempo por actos de corrupción, que ya se estaba tras de él y tras de los suyos, ¿por qué dejó que se fuera?... Lo que valdría para uno, valdría para los otros.”
Para el PRI siguen siendo más las preguntas que las respuestas. “Aquí están todos bajo los ojos y la opinión pública y están todos en una situación muy riesgosa y están muy en entredicho, se han manejado con una gran ligereza, con una gran frivolidad, hay una gran irresponsabilidad en el manejo de la función pública, todos están buscando como se zafan de la responsabilidad”, dijo el senador priísta Enrique Jackson.