CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 16, 2004.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, dijo que respeta la respuesta de Vicente Fox y aseguró que no pretende dañar a la investidura presidencial, sin embargo, insistió en hay un complot en su contra, en torno al caso de su ex secretario de Finanzas, Gustavo Ponce Meléndez. En su habitual conferencia de prensa matutina, López Obrador dijo que enfrentará cualquier acusación y agregó que también va a demostrar que la Procuraduría General de la República (PGR) no es ajena al complot en su contra.
El jefe de Gobierno capitalino insistió en que no hubo violación de secrecía, por los documentos que presentó a los medios este jueves, a través de los cuales, aseguró que los gobiernos de México y Estados Unidos sabían de los actos ilícitos en los que estaba involucrado Gustavo Ponce.
Andrés Manuel López Obrador mencionó que va a proporcionar a la PGR un informe completo, la próxima semana, en donde viene detallado todo lo que ha investigado con relación al tema.
Reiteró en que el ex presidente Carlos Salinas de Gortari está involucrado en este caso. El jefe de Gobierno de la ciudad de México hizo una seña de “amor y paz”, dirigida al gobierno federal, en especial al Presidente de la República, de quien espera, confirme este complot.
“A mí no me gusta la confrontación, menos con el Presidente, a mí me gusta defender mis derechos, me gusta decir la verdad, no me dejo, ni me rajo cuando se trata de defender causas justas, no me puedo quedar cayado cuando utilizan todo el aparato del Estado de manera facciosa y lo utilicen probablemente desde fuera, es decir, que esté operando Salinas, esté metido en las instituciones”, sostuvo López Obrador.