MÉRIDA, México, abr. 17, 2004.- En Yucatán, el presidente nacional del PAN, Luis Felipe Bravo Mena, aseguró que su partido no meterá las manos al fuego por el gobernador de Morelos, Sergio Estrada Cajigal, pero sí por las instituciones que lo investigan por su presunta participación en la protección a narcotraficantes. "El PAN mete las manos al fuego por las instituciones que cumplan con la ley, que sean rigurosas en el ejercicio de la justicia y que combatan a profundidad la delincuencia, por eso metemos la mano”, aclaró el dirigente del Partido Acción Nacional (PAN).
Bravo Mena afirmó que en el caso Morelos no habrá impunidad, pero hasta el momento a Estrada Cajigal su partido le concede el beneficio de la duda.
"La actitud del PAN es de absoluta claridad en el compromiso de que no habrá tolerancia a impunidad, ni a buscar protección por tratarse de un compañero de partido. Toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario, si se demostrara lo contrario, Acción Nacional no se detendrá ni tolerará ninguna impunidad en esta materia”, advirtió.
El presidente del PAN afirmó que el sentido de la política en México se pervertiría si estos asuntos se llevan al terreno de los juzgados. La política –dijo- debe darse en los debates, en el diálogo, en el Parlamento y entre políticos.
"Todo este fenómeno que se ha instalado en le país de llevar la política a los Ministerios Públicos y a los juzgados no es correcto ni es sano, cuando la política se judicializa, acaba politizando la justicia y eso es una distorsión de la prevención", acotó.
Bravo Mena arribó a Yucatán para apoyar a los candidatos de su partido que contenderán en las elecciones del 16 de mayo, las primeras en el país de este año y en el que se elegirá a 106 presidentes municipales y a 25 diputados del Congreso local.