CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 18, 2004.- El presidente Vicente Fox inauguró la 110 Asamblea de la Unión Interparlamentaria. Ante mil 300 delegados parlamentarios, reiteró el compromiso de México con la democracia, el desarrollo sustentable y los derechos humanos.
En México -les dijo- el poder es una responsabilidad compartida y el Congreso de la Unión juega un papel fundamental.
“Por ello, ante todos y todas ustedes, quiero hacer un reconocimiento público al trabajo desarrollado por nuestro Senado de la República, por su anfitrión a quien saludo en la persona de su presidente Enrique Jackson. Al mismo tiempo, saludó y hago un reconocimiento al trabajo de nuestra honorable Cámara de Diputados”, expresó el mandatario mexicano.
El progreso de una nación –explicó- depende de la democracia, de sociedades libres y de la justicia en las relaciones internacionales.
“Hoy resulta evidente que no es viable la supervivencia de pequeñas islas de prosperidad, rodeadas de mares de miseria, en un mundo interdependiente, una pobreza extendida o creciente exacerba otros males, se traduce en inestabilidad, en conflictos que no siempre reconocen fronteras, en tensiones por la paz y la seguridad a nivel regional y global”, comentó el Preside de México.
Por su parte, Enrique Jackson aseguró que como legisladores tienen un reto.
“Tenemos una cita con la política, estamos obligados a que la política a que el trabajo parlamentario recupere su sentido original, su sentido original es el progreso, el bienestar, las oportunidades, la dignidad y felicidad de las personas, durante los próximos días”, dijo el presidente del Senado.
En un mensaje, Kofi Annan, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), les deseó éxito y les pidió a los legisladores lograr métodos de reconciliación entre comunidades divididas, basados en la justicia penal y en la promoción de los derechos humanos.
Después, el Senado agasajó a los delegados con comida, bebida, dulces y música mexicanos. Tacos dorados, sopes, pambazos, quesadillas, gorditas, muéganos, limón relleno de coco, cocadas, oblea de cajeta, calabaza, tequila, cerveza, ron y vinos.
Hubo una kermés para el deleite de los extranjeros, quienes con el ritmo del mariachi, bailaron y cantaron durante la fiesta mexicana de bienvenida.