CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 23. 2004.- La madrugada de este viernes, la plancha del Zócalo capitalino, se vió invadida por miles de taxis, que comenzaron a llegar de diversos rumbos de la ciudad de México. A las cuatro de la mañana aproximadamente unos cinco mil taxistas de diversas organizaciones, agremiadas al Frente Nacional de Transporte, estacionaron sus vehículos en la explanada de la Plaza de la Constitucuión y su alrededores.
Dijeron venir a entrevistarse con el jefe de Gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, para expresar sus inconformidades y hacer sus peticiones.
Entre ellas, la regularizacion de sus unidades, ya que según dicen, por falta de placas sufren extorsiones de quienes revisan el transporte.
Otra de sus peticiones es la derogación de los artículos 135, 141 y142, fracción III, que determinan que por un pequeño choque, el taxista vaya a la cárcel.
Por esto y otras anomalías, piden también la destitución del secretario de Transporte, Francisco Garduño.
“Porque el señor Garduño no ha dado muestras, la última reunión que hubo, dejó plantados a todos los transportistas, esto es una cosa que no se puede tolerar, porque un secreatrio de Transporte esta para atender a todos los que tenemos un transporte”, añadió el líder de los taxistas.