CUERNAVACA, México, abr. 26, 2004.-El gobernador de Morelos, Sergio Estrada Cajigal Ramírez, informó que en días pasados contestó un cuestionario enviado por el Juzgado Tercero de Distrito del Fuero Federal, con sede en esta ciudad. Entrevistado al terminó de la firma de los convenios para la instalación del Centro Empresarial Morelense (CEM), el mandatario dijo que respondió por escrito una serie de preguntas solicitadas.
Indicó que algunos cuestionamientos eran sobre si tenía conocímiento sobre algunas personas o si había tenido encuentros con ellos, especialmente sobre Enrique Yépez "El Jarocho".
Manifestó desconocer si tenga que declarar su ex secretario de Gobierno y su ex procurador de justicia del estado, Eduardo Becerra Pérez y Guillermo Tenorio Avila, respectivamente, porque es un proceso judicial que lleva tiempo.
El seis de abril Agustín Montiel López, ex coordinador de la Policía Ministerial, fue aprendido por la Procuraduría General de la República (PGR), acusado de nexos con el narcotráfico, lo que originó la renuncia de Becerra Pérez y Tenorio Avila.
El Congreso local y organizaciones civiles han pedido un juicio político contra el mandatario, así como que solicite licencia al cargo para enfrentar un proceso de la PGR, por su presunta participación en el asesinato de un narcotraficante y un policía.
Estrada Cajigal Ramírez se dijo respetuoso de las opiniones de diversas personas, especialmente del Partido Acción Nacional (PAN), quienes piden que se separe del cargo, pero descartó tomar esa medida.
El vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado, César Jáuregui, así como la secretaria de Asuntos Internos del PAN, Luisa María Calderón, hicieron la petición para que el mandatario se separara del cargo.
"Pero si tienen los elementos y estuviera haciéndole un daño a la sociedad, tengo dignidad y el valor para enfrentar lo que sea, pero no a caprichos", mencionó al respecto.
Sobre la concentración de esta tarde en el Zócalo de Cuernavaca, para mostrar solidaridad al gobernador, Sergio Estrada Cajigal descartó que se trate de medir fuerzas con la oposición, pues la sociedad demanda a los políticos trabajar.