CIUDAD JUÁREZ, México, abr. 27, 2004.- Dos custodios del Centro de Readaptación Social para Adultos de Ciudad Juárez, Chihuahua, resultaron con fracturas en las piernas y 15 reos más con lesiones leves, al enfrentarse dos pandillas por el control del tráfico de drogas. El enfrentamiento ocurrió poco después de las 10: 00 horas, cuando había visita de decenas de familiares de los reclusos.
"Estábamos en el comedor comiendo mi hijo y yo y empezaron a tirar piedras al comedor y luego nos empezaron a echar para afuera del comedor", expresó Lilia Salcido, madre de un reo.
El centro penitenciario fue resguardado por decenas de policías federales y del estado, quienes con equipo antimotines, pretendían entrar para controlar la situación.
Elementos del Ejército Mexicano también fueron movilizados hasta el reclusorio que alberga a más de 4 mil reos, cientos de ellos de alta peligrosidad, como las pandillas que se enfrentaron.
Arturo Herrera Robles, director del reclusorio, indicó que el enfrentamiento se dio entre dos grupos de reos, "la banda de Los aztecas y la de Los mexicas intentaron agredirse físicamente, afortunadamente el área de monitoreo detectó los movimientos que estaban haciendo los muchachos, en cuanto a recabar piedras y palos, se dio el aviso de emergencia e inmediatamente se procedió al sometimiento de los internos".
No fue necesaria la intervención de la Policía que se encontraba en el exterior, ya que los custodios sofocaron la riña campal que protagonizaron unos 150 reclusos, quienes fueron obligados a permanecer acostados boca abajo en los patios del reclusorio.
"Estábamos acostados ahí en mi casa y estos individuos entraron, me querían matar los batos, sacaron puntas, sacaron fierros, me fileriaron a mi, filerearon a otros de mi celda, todos iban encapuchados, traían unas antorchas prendidas con lumbre, traían tubos, eran varios", relató José Luis Martínez, convicto participante en la riña.
Los custodios del centro penitenciario se encuentran fuera de peligro, pero sí sufrieron fracturas.
En el exterior, los familiares de los reos aguardaron durante horas para verlos, pero no fue permitido el acceso y ya se solicitó al gobierno federal el traslado de unos 40 procesados a penales de máxima seguridad en el país.