CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 28, 2004.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, no coincidió con el secretario de Gobernación, Santiago Creel, en que no hay necesidad de una tregua donde no hubo guerra. "No acepta así, bueno, pero yo sí, yo no quiero pleito, yo ya hablé, quería que quedaran claras las cosas. Siento que la gente tiene una idea muy clara de lo que sucedió, lo que corresponde a la parte judicial está en manos de la Procuraduría. A otra cosa mariposa", dijo López Obrador.
El jefe de Gobierno capitalino dijo que quiere ponerse a trabajar, porque los escándalos de corrupción lo distrajeron de sus obligaciones.
"Ayer (martes) mencioné un minuto nada más el asunto y ahora no lo quiero tocar para nada y un periodista profesional, de los mejores periodistas de México, dijo 'cuánto duró la tregua, bien poquito, ya la rompió, no sé aguantó, entonces no, aunque no les guste la palabra 'cucar' no vamos a hablar de eso, por ahora", sostuvo López Obrador.
Amparado en esta postura, evitó, incluso, hacer algún comentario sobre el inicio del proceso para el eventual desafuero de su ex secretario particular, René Bejarano.