CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 01, 2004.- Desde temprano comenzó la repartición de camisetas, gorras y desayunos, algunos hasta tuvieron que firmar lista de asistencia. Poco a poco los contingentes de los trabajadores sindicalizados comenzaron a poblar la Plaza de la Constitución para participar en el evento oficial del Congreso del Trabajo (CT), con motivo del Primero de Mayo.
Por un lado jubilados y pensionados, por el otro los mineros, ferrocarrileros, electricistas y petroleros, más allá los sindicalizados del ISSSTE y de la Secretaría de Salud, de la industria azucarera, en fin, todos ocuparon su lugar para conmemorar el Día Internacional del Trabajo.
Para algunos trabajadores, como Carlos González Cuevas, minero que viajó 13 horas desde Torreón, hasta la Ciudad de México, el Primero de Mayo es un día para celebrar las conquistas laborales.
“Gracias a Dios, la empresa donde nosotros estamos respalda mucho al trabajador y el Sindicato de Mineros es muy fuerte a nivel nacional”, dijo.
Para otros, se trata de una fecha para defender su contrato laboral, como es el caso de los trabajadores del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
“Es algo que ya logramos, que hubo una lucha social, una revolución para que tengamos esos derechos, y ahora nos los quieren violar, no estamos de acuerdo”, opinó Aurelia Hernández, trabajadora del ISSSTE.
Y para otros más, es un día para demandar que se cumpla con la clase obrera.
Emilio Serrano, representante de los jubilados y pensionados, indicó que “los petroleros, los ferrocarrileros, los de Teléfonos de México, son sindicatos fuertes que han tenido muy buenos logros, ojalá que todos los sindicatos en México tuvieran ese avance, pero hay otros donde los líderes se han dedicado a exprimir, a sangrar al gremio, y ahora son multimillonarios, y los trabajadores siguen con el salario mínimo”, opinó.
Los trabajadores señalaron que más que una manifestación, hubieran preferido realizar como hasta hace algunos años el desfile obrero.
Carlos Mendoza, líder de los trabajadores azucareros, aseveró que “eso nos gustaría, porque realmente nosotros, de estar aquí, en presencia, no es lo mismo a manifestarnos y poder desfilar, creo que eso lo extrañamos muchos y sí quisiéramos que se hiciera, para que estuviera nuestro Presidente de la República y poderle exponer todas nuestras demandas”.
Según la Policía Preventiva del Distrito Federal en la manifestación del Congreso del Trabajo participaron 40 mil personas.
Pero los que sí desfilaron, al final del evento, fueron los trabajadores de limpia de la Ciudad de México.