CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 5, 2004.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, tomó con calma la deportación de Cuba y encarcelamiento de Enrique Arcipreste del Ábrego, presunto dueño del Paraje San Juan. "Nos vamos a esperar, en lo que corresponde al Gobierno de la ciudad, en lo que corresponde a nuestra responsabilidad vamos a informar viernes o lunes, depende de como tengamos tiempo y vamos a hacer una reflexión general, yo creo que ya ha transcurrido un tiempo", dijo el jefe de Gobierno capitalino.
Su reflexión abarcará la serie de acontecimientos recientes que –dijo- se han presentado en cascada.
"Si ustedes se dan cuenta, independientemente de la parte política en todos estos asuntos, lo que está de fondo es la corrupción y el enfrentarla tiene un costo. Si no hubiésemos denunciado al señor Ahumada, a lo mejor no estalla todo este escándalo, pero no podíamos de ninguna manera permitir la corrupción y la impunidad", dijo López Obrador.
En ese sentido, el jefe de Gobierno capitalino criticó que todavía haya deficiencias en el sistema judicial.
"Sí, hay problemas todavía en cuanto a la administración y en cuanto a la aplicación de la ley, y tenemos que ir corrigiendo todo esto, se tiene que ir avanzando, esto de los mil 800 millones del Paraje San Juan, imagínense y todo legal, entre comillas, ya ordenaron pagar, si hubiésemos aceptado ahora sí que como dice un amigo, nos desacompletan", agregó el funcionario.
López Obrador no quiso comentar la disposición del Gobierno Federal para restablecer la normalidad en las relaciones con Cuba ni la trascendencia de la conferencia de prensa del canciller de ese país organizada para la prensa mexicana.