CIUDAD DE MÉXICO, México, MayO 05, 2004.- El presidente nacional del PRD, Leonel Godoy Rangel, exhortó a las organizaciones sociales y políticas de centro izquierda a unirse para las elecciones de 2006, ya que el triunfo en estos comicios no dependerá solamente de tener un buen candidato. En el XV aniversario de la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Leonel Godoy aseguró que "estamos convencidos de que el triunfo en 2006 no dependerá solamente de tener un buen candidato, sino de nuestra capacidad para reconquistar territorios perdidos y fortalecernos en aquellas en que somos débiles".
El PRD debe definir un programa alternativo al neoliberalismo que sea atractivo, realista, creíble y consistente; para lograr la unidad con las organizaciones sociales y políticas de centro izquierda que reflejen una amplia y vigorosa alianza.
Godoy Rangel agregó que para ganar las elecciones federales de 2006 se deben efectuar un conjunto de tareas sustanciales no sólo para ganar votos, sino también para modificar el escenario político de tal manera que un gobierno de la izquierda democrática pueda realizar las transformaciones que el país requiere.
En este sentido, comentó que en su VIII Congreso el PRD aprobó la creación de una comisión para su transformación, la cual puede ser el instrumento que inicie un debate en el país para saber que quieren los militantes, las fuerzas y personalidades afines al partido, los que se han alejado de éste e incluso los críticos exteriores.
Godoy Rangel consideró que lo anterior "puede ser el principio de esa transformación que reclama la sociedad, para recuperar su confianza y ser el gran partido que conduzca la lucha para echar del poder, de una vez y para siempre, a los neoliberales y derechistas".
Por otra parte, el perredista opinó que el presidente Vicente Fox Quesada debe normalizar las relaciones diplomáticas con el gobierno cubano, porque a Latinoamérica no le conviene el debilitamiento de la región, ya que esto es un riesgo para las naciones que la integran.
En este contexto, urgió a restaurar estos equilibrios, ya que "nunca como ahora se deben aplicar nuestros principios constitucionales por la libre autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica a las controversias internacionales".
Observó que el PRD no admite injerencias de otros países en los asuntos internos de México, pero tampoco aceptan que otros países lo hagan en naciones soberanas.